Imprimir

Entrevistas


 

Entrevista a Carlos Barros

Diario La Capital en Mar del Plata, Argentina, 12 de Octubre de 2001


Artículo publicado en el Diario LA CAPITAL en Mar del Plata, Argentina el Viernes 12 de Octubre de 2001.

Sección de Educación

Reflexiones del profesor Carlos Barros, un especialista que nos visita.

“SIN UN MOVIMIENTO MASIVO Y PACIFISTA LA GUERRA NO TERMINARÁ”

El prestigioso profesor español Carlos Barros destacó que “la sangre derramada de musulmanes y estadounidenses nos va a atascar en esta enorme guerra civil que se avecina”.

“Por experiencias vividas en los años 60 creo que esta guerra se terminará cuando crezca la conciencia de que la mejor solución política es algo que al gobierno norteamericano no se le ocurrió, y es movilizar a millones de personas en el mundo por la paz”. Con estas palabras el profesor de la Universidad de Santiago de Compostela en España, Carlos Barros, da respuesta a una de las preguntas que se hace todo el mundo y que es: cuando terminará la guerra que por ahora se circunscribe a Estados Unidos y Afganistán.

Aunque considera que todavía es pronto para decidir cómo va a afectar el trabajo de los historiadores este nuevo escenario mundial y el futuro de la historia, el español tiene la plena conciencia de que será de una manera decisiva.

“El 11 de septiembre la tesis del 'fin de la historia' fue sustituida por otro planteamiento: el 'choque de civilizaciones', es un cambio muy importante y a peor”, explicó Barros quien visitó la ciudad para participar en el  IV Coloquio Internacional de Historiografía Europea que fue organizado por la Facultad de la Universidad de Mar del Plata.

Barros entiende de acuerdo a las declaraciones de los protagonistas de esta historia que habrá que escribir la guerra está planteada por parte de EEUU como una lucha contra los terroristas y contra el gobierno del talibán que los protege. Mientras que, desde el mundo islámico, se está entendiendo como una lucha entre el Islam y Occidente que “a los que somos investigadores de la época medieval nos retrotrae a la época de cruzadas, el final de todo esto puede ser catastrófico, el apocalipsis".

SE REPITE LA HISTORIA

El profesor que ha vivido en carne propia la época en que los estudiantes universitarios fueron protagonistas en los años 60 y obtuvieron diversos logros, lo llevan a afirmar que la paz es la alternativa más racional y más viable políticamente.

En este sentido, Barros recordó que cuando cayeron las Torres Gemelas comenzó a difundirse en una página en donde los historiadores de todo el mundo debaten  (www.h-debate.com) la siguiente reflexión: "cuántas vidas se habrían ahorrado si nos hubieran dado la razón a los estudiantes del 68".

Entonces el profesor reflexionó ¿cuántas vidas se podrían ahorrar de musulmanes y estadounidenses se le diéramos la razón a los estudiantes y a los profesores norteamericanos que con planteamientos muy razonables y sugerentes están diciendo que la única manera de combatir el terrorismo es con las manos en alto por la paz?

En este sentido, el profesor recordó que una de las tantas manifestaciones que se han realizado en su país en contra de la ETA, reunió a 6 millones de personas que gritaban “ETA no, vascos sí”. A propósito ejemplificó: "a nadie se le hubiese ocurrido que, para solucionar los problemas de ETA, tuviesémos que bombardear sus bases en el País Vasco español o francés. Porque en definitiva a la violencia no se le puede responder de la misma manera, tenemos la experiencia de la guerra sucia que fue una de las razones que derrocaron por la vía electoral al gobierno socialista en España, produciendo el resultado contrario de fortalecer el terrorismo".

Es decir -explicó el profesor- que al utilizar los mismos métodos que los terroristas lo que se consigue  es multiplicar el número de  los que matan indiscriminadamente para imponer una idea política o religiosa.

Barros hace una autoevaluación como historiador y dice que “la historia hay que conocerla para no repetir sus propios errores. Creo que estamos en el camino de repetir errores cometidos y que los historiadores tenemos la obligación, junto a otros, de proponer salidas desde el conocimiento del pasado”.

FUNCIÓN DE LAS MINORÍAS

El que no haya demasiadas voces críticas se debe, según el español, a que el papel hegemónico en la política mundial de los EE. UU. provoca cierto “servilismo” en gobiernos y personalidades políticas que “le hacen muy mal a los estadounidenses y al mundo”.

A esto el profesor lo graficó cuando nuevamente cuestionó el proceder de EE.UU y dijo que quizás a ese país le hubiese venido bien que los gobernantes españoles les transmitiesen la experiencia de España contra el terrorismo,  “que se renunciase  al cheque en blanco y a un apoyo incondicional que anima respuestas de tipo militar y agresivo de difícil vuelta atrás”, destacó Barros.

Aquí fue cuando destacó la importancia que tienen para él las minorías intelectuales y políticas . “A mi me preocupa mucho que Universidad cumpla su función crítica como en otros momentos difíciles", comentó el profesor.

En ese sentido recordó que “si nos retrotraemos a las I o II guerras mundiales vamos a comprobar lo minoritarias que son las voces pacifistas y lo mucho que ahora le damos la razón”.

Agregó que la intelectualidad occidental “es hoy más autocrítica” que al final de la II Guerra Mundial cuando pasó lo de Hiroshima y Nagasaki. “En ese momento nos callamos porque eran los nuestros, todo eso se paga”.

Cuando el intelectual y los historiadores renuncian a su función crítica a ser nosotros mismos pese al ambiente polarizado “lo pagamos todos con el tiempo”, continúa afirmando el historiador.

Para el español el siglo XX ha sido “tan convulso y negativo”, en este sentido, que “no deberíamos”comenzar el siglo XXI callados sino que aún siendo minoría se deben plantear problemas que desde la Universidad son más fáciles de decir que desde la política:  “los políticos están  con frecuencia 'obligados' a a ser más comedidos si están en el poder o aspiran a ello”, aunque no debería ser así.

CÚANDO TERMINA LA GUERRA

“Cuando en el mundo se produza un gran movimiento pacifista”, afirma Barros cuando se le consulta sobre el tema. El español duramente aseveró que “lo que ahora es minoritario puede ir creciendo en proporción, triste es reconocerlo, a la sangre derramada de musulmanes, estadounidenses y de otras nacionalidades o religión en esta enorme 'guerra civil mundial' que al parecer se avecina”.

En este sentido, el profesor dijo tener “mucha confianza” en el aprendizaje que la historia inmediata puede suponer para la generación más joven. “La consecuencias de la guerra que viene no  las van a pagar tanto Bush y Bin Laden como los pueblos correspondientes, ¿que mundo le vamos a dejar a la próxima generación”, expresó Barros.

Con dolor el profesor insistió “es una desgracia tener que decirlo, pero será el sufrimiento de los inocentes el que nos vaya abriendo los ojos a todos”.

¿Qué hubiese pasado si se hubiesen manifestado en setiembre 50 o 60 millones de personas en el mundo por la paz?¿Eso no hubiera sido más efectivo que esas bombas junto con  víveres que tiran los Estados Unidos sobre las ciudades afganas?", se preguntaba el español.

Un planteo abierto para el debate y el análisis, una visión crítica del papel que cada uno debe jugar en el concierto  mundial es lo que propone y postula Carlos Barros. Para no repetir historias negras y dentro de cuarenta años arrepentirse de lo que está sucediendo...