Imprimir
Twittear

Publicado en

¿Es posible una historia inmediata?*

 

Carlos Barros

Universidad de Santiago de Compostela

 

El título de mi ponencia “¿Es posible una historia inmediata? Es en realidad el título de un debate abierto en la red académica Historia a Debate constituida por 1500 colegas de más de 50 países que hemos empezado preocupándonos sobre cuestiones de historiografía que yo llamaría también inmediata queriendo ser, lográndolo hasta cierto punto, un observatorio participativo de los cambios de paradigmas que está sufriendo nuestra profesión en el mundo. De ahí, de la historiografía inmediata, hemos pasado a la Historia Inmediata o actual, o reciente, o del presente, que entendemos no sólo que es posible, ya veremos si os convence en cuanto a que HaD lo demuestra, sino que además es necesaria porque hemos aprendido de algunos colegas que la práctica y la escritura de la historia no puede hacerse al margen de la historia que pasa, de la historia que vivimos. La HI de HaD empezó un 21 de enero del año 2000 cuando Juan Paz y Mino, un profesor de historia de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador, nos envió un mensaje de urgencia dando su opinión sobre la revuelta indígena que había ocupado Quito. Con la ayuda de algunos militares habían instaurado una junta provisional que duró muy poco tiempo. Decidimos en caliente abrir un nuevo debate en nuestra red. De ese nuevo debate ha salido una nueva lista de correo electrónico que ha dado lugar a otros debates en estos dos años. Uno sobre los atentados en el País Vasco; otro sobre la Intifada, que ha resurgido últimamente; ostro sobre el 11 de septiembre; otro sobre la crisis en Argentina; otro sobre la situación en Venezuela, que llamamos debate sobre Chávez y que ahora mismo está muy vivo; y Otros. Esta ha sido nuestra primera experiencia que continúa y que es relativamente joven. Llevamos dos años discutiendo como historiadores sobre temas de actualidad. Como decimos en la presentación de este apartado de HI en nuestra web, solamente nos interesan los debates de historiadores sobre temas históricos actuales de cierta relevancia histórica. Estos debates históricos de urgencia, al menos entre historiadores, a medida que continúan, nos obligan a darle cierta densidad conceptual. En principio le dimos el nombre de HI sin la reflexión habitual en nuestro trabajo porque había que bautizar ese nuevo campo del debate al momento que nos llegaba el primer mensaje del primer debate. Y ahora visto a dos años creo que fue un nombre muy adecuado porque la HI que practica HaD no es una historia contemporánea, ni es la historia del tiempo presente entendido como ese intervalo temporal que va desde la segunda guerra mundial hasta hoy. Es más bien la historia del momento que estamos viviendo. Somos, escribimos, conscientes de que es algo nuevo. Incluso una gran parte de los suscriptores de la red HaD no siguen estos debates de HI. Por lo tanto hoy nos queda mucho territorio por conquistar. Con estos dos años de experiencia de HI hemos dado tres pasos: 1) hemos creado un ámbito de debate; 2) hemos pasado a un ámbito de solidariedad; 3) HaD se ha transformado en un ámbito de investigación

 

                1. Los debates de HI, ¿qué nos ofrecen?

 

                Una información alternativa a tiempo real de hechos relativamente relevantes históricamente. Los que seguimos el debates sobre Chávez desde hace tiempo hemos sido menos sorprendidos por la conclusión del golpe militar del 11 de abril. Y naturalmente en los debates de HI las posturas están polarizadas, igual que pasa en los debates generales sobre el oficio de historiador en los debates de HaD. Lo que pasa es que, y algunos se quejan con razón, la polarización de los debates es más política que histórica o historiográfica, lo cual produce cierta incomodidad. Creo que nos falta hábito. Primero para analizar como historiadores el presente. Muchas veces lo analizamos como simples ciudadanos, y nos falta hábito para aceptar la transparencia inédita que se ofrece en nuestros debates. El historiador debe, sobre todo cuando habla del presente, poner las cartas encima de la mesa.

 

                2. Ámbito de solidariedad.

 

                El segundo paso que hemos dado lo llamamos “Academia Solidaria” y eso ha surgido en parte del caso de Raúl Dargoltz. Raúl Dargoltz es un historiador argentino, un antiguo miembro de la lista de HI, que había investigado antes de empezar nuestros debates el “Santigueñazo”, una revuelta popular que tuvo lugar en Santiago de Estero en 1993. En 1994 publicó un libro sobre el tema. Y se inició un proceso judicial contra él por parte de un político corrupto, que se sentía afectado por aparecer su nombre en el libro de nuestro compañero. HaD intervino llevando, a la opinión académica primero y a la opinión pública después, el proceso contra Raúl Dargoltz, que nadie conocía y que se planteaba en un inicio como un problema de libertad de expresión (un problema casi de un periodista que había publicado un libro y se procesaba por eso). Nosotros lo transformamos en un problema de libertad de investigación y de cátedra con bastante éxito, Recogimos un elevado número de firmas en los cinco continentes, la mayor parte argentinos y españoles. HaD estuvo presente como tal en el juicio y logramos, desde España, que el tema saltara a la prensa en Buenos Aires, Rosario y Santiago del Estero. También logramos que el caso se llevara al Congreso de la nación argentina y fuera presentado por un diputado. Y por último hemos logrado la absolución de Raúl Dargoltz, al que se le pedían 3 años de cárcel y una gran cantidad económica. Esto demuestra que HI venció gracias a la aparición de esa opción de solidariedad académica global. HaD en ese sentido demostró ser algo más que un red virtual; sino que es una comunidad real con efectos reales.

 

                Un colega colombiano que estaba en nuestra universidad por el programa Intercampus nos contaba que si HaD hubiese intermediado en 1999 cuando secuestraron al profesor Darío Betancourt de la Universidad Pedagógica de Bogotá, a lo mejor hubiésemos logrado que no lo mataran después de su desaparición por escribir e investigar sobre la mafia, el narcotráfico y la violencia en Colombia. Nos llena de orgullo que nos digan cosas así y demuestra que el espacio que no lo cubren las ONG´s lo tenemos que cubrir nosotros con nuestra comunidad académica, para proteger a los colegas que en el desempeño de su trabajo sufre amenazas en cualquier parte del mundo.

 

                3. Nueva línea de investigación.

 

                Detrás de los mensajes breves, rápidos, a veces politizados de algunos colegas, descubrimos que había una investigación muy seria. Raúl Dargoltz lo conocíamos por su participación en los debates de la lista HaD y tenía estos trabajos sobre HI. Juan Eduardo Romero de la LUZ, en Maracaibo (Venezuela), muy activo en los debates de HI, participó en nuestro seminario de HaD en Santiago de Compostela y nos confesó que estaba haciendo la tesis doctoral sobre la evolución política venezolana en los últimos años. Y el propio Paz y Miño que inició estos debates con la revuelta de Quito, publicó un libro sobre el mismo tema en un libro de investigación. Otros miembros de la red de HaD están trabajando en temas de HI: Jerome Baschet (profesor de la EHESS y profesor invitado en la UNACH) que ha escrito un libro sobre la revuelta zapatista. Esperamos que otros se dediquen a investigar en la misma dirección siempre y cuando seamos capaces de definir este nuevo campo de trabajo que nosotros llamamos HI.

 

 

                4. Reflexión historiográfica

 

                El cuarto punto que quiero dar es a raíz de esta intervención mía. Es el viaje de vuelta. Pasar del ámbito de investigación al ámbito de la reflexión historiográfica. Confrontado este concepto con el que han elaborado los colegas contemporaneistas que se conoce con el nombre de Historia del Tiempo Presente. Vamos a definir la propuesta de HI con la propuesta histórica general que está plasmada en el manifiesto historiográfico que hemos publicado historiadores de 17 países el 11 de septiembre de 2001. Todos los que están practicando esta HI son miembros del Grupo Manifiesto de la red Académica HaD, si bien como es obvio no proponemos como única alternativa de futuro hacer HI, porque pertenecemos a áreas cronológicas muy distintas. ¿Es lo mismo la HI de HaD que la Historia del Tiempo Presente de historia contemporánea? Creo que sí y que no. Nos identificamos más con los intereses de la Asociación de Historia Actual (AHA) que nos ha reunido aquí y que dirige el profesor Julio Pérez Serrano. No tenemos problemas de nombre. Se puede llamar Historia Inmediata, Historia Actual o Historia del Tiempo Presente. Pero sí tenemos los contenidos. Vamos a aportar puntos distintos de la experiencia de HaD en este campo de la HI.

 

1-En HaD la práctica de la investigación incorpora el concepto y la reflexión. El concepto ha salido después. Hay investigación antes que reflexión, lo cual no es poca cosa. Porque los diferentes intentos que ha habido hasta ahora se habían dado con una plasmación teórica pero sin plasmación práctica (a la Historia del Tiempo Presente le está pasando eso). La novedad de HaD es que combina ambas

 

               

2- Hacemos historiografía inmediata al tiempo que HI. Cuanto menos es la distancia entre el historiador y los hechos más influyen los hechos en la historia que escribimos. El interés histórico e historiográfico de lo inmediato son inseparables para HI. Por lo tanto creemos que es preciso estudiar la historia reciente al tiempo de ver cómo afecta esta historia al oficio de historiador. Y evidentemente los efectos historiográficos estarán más claros si analizamos en sí mismo los hechos históricos contemporáneos coetáneos con múltiples señas.

 

3- HI surge colectivamente, solidariamente de la red y del debate. Y no de los clásicos análisis de antigüedad y de jerarquía individualizadora. Osea citas y más citas de autoridad que tampoco despreciamos porque somos académicos y no tiramos piedras contra nuestro propio tejado.

 

4- HaD es una propuesta historiográfica latina. Hace tiempo que HaD ha roto con las ideas de que sólo las novedades vienen del extranjero. HI es fruto de los intereses entre las historiografías española y latinoamericana. Es parte por la globalización historiográfica alternativa. Es por tanto un fruto de una relación más igual entre las historiografías de los diferentes países, independientemente que un país sea más poderoso o menos en el campo político, académico o económico.

 

5- La HI surge en Internet como medio de comunicación académica alternativo a los otros medios de comunicación de producción y difusión de acontecimientos. La red digital hace posible primero una respuesta historiográfica urgente que la facilita nuestra lista de correo electrónico y en segundo lugar la investigación está en los proyectos futuros de HaD, como publicar ediciones digitales de los trabajos más importnates de HI. Hemos empezado con el libro de Raúl Dargoltz que se puede consultar en nuestra web y tenemos el proyecto de presentar este año una revista digital, donde publicaremos los trabajos de HI más interesantes.

 

6- La HI desborda, y logra ir más allá de los límites de las especialidades. Todos los ejemplos que tenemos (Raúl Dargoltz, Juan Paz Y Miño, Jerome Baschet) así como los participantes de la lista HI al igual que el conjunto de 1500 miembros de todas las listas de HaD son de todas las áreas y especialidades, y de países y continentes diferentes. Todos miramos el presente y podemos situarlo en un continuo temporal. Entendemos la HI como un territorio común de todos los historiadores que hemos estado interesados en el campo de la reflexión sobre la Metodología, Historiografía y Teoría de la Historia. Pertenecer a la Historia Contemporánea, a la época colonial, etc., es independiente de la relación con HI, de la relación con el presente y el futuro donde los hechos pasados se pueden establecer con la independencia del intervalo temporal.

 

7- HI no ha de reducirse a una historia acontecimental. El análisis del acontecimiento es vital para la HI pero esta se devalúa si no se estudia el hecho vivido al tiempo que estudiamos el proceso histórico en el que está inmerso; si no estudiamos las causas al tiempo que las consecuencias; lo político al tiempo que lo social y lo mental. Es necesario estudiar el sujeto social desde un enfoque historiográfico y global. La eficiencia y viabilidad de la HI, de la Historia Actual, desaparece si es el retorno de la vieja historia; me refiero a la vuelta de la historiografía de los grandes hombres; a la vuelta de la vieja historia que tanto nos ayudó, quizá excesivamente, a despreciar la historiografía marxista y la escuela de los Annales; que vuelve de nuevo.

 

8- la HI tiene sus problemas. La Inmediatez que defendemos es relativa. Lo inmediato hace posible en horas y días el pensamiento y el debate de los historiadores; la investigación empírica y la reflexión historiográfica e histórica precisan más días para desarrollarse. ¿Por qué? Porque necesitamos tiempo para recoger fuetes, para procesar, para pensar, para escribir, para publicar. El encadenamiento de hechos dilata la investigación hasta el momento en que el investigador termina la redacción.

 

9- La HI es la forma más profesional del compromiso del historiador con el presente. El historiador puede contribuir con sus conocimientos y formación a situar históricamente los hechos actuales de relevancia pública. Tiene que contribuir en primer lugar al rigor y a la honestidad en el tratamiento de las fuentes. El rigor es parte principal de nuestro compromiso ético y social y político que debiéramos explicitar más para no tener que deducirlo leyendo entre líneas de los escritos de los colegas.

 

10- Creemos que la subjetividad conlleva más objetividad, no al revés. Lo que nos enseñó el positivismo de que son necesarios 50 años para ser imparcial no es cierto; no se anula la subjetividad de la historia escrita con el paso del tiempo. Han pasado 60 años de la Guerra Civil y todavía hay posiciones políticas e historiográficas diferentes sobre ese acontecimiento. He participado en Lleida en un Congreso sobre conflictividad, revueltas y guerras y comprobé que sobre las Remensas, y son 500 años, hay opiniones muy distintas coherentes con las posiciones políticas de los colegas. En un congreso en Concepción de Uruguay en Entre Ríos puede comprobar que el debate entre Rosas y Urquizar está plenamente vivo en las generaciones más jóvenes en Argentina. Creemos que sólo el reconocimiento, el aprovechamiento, de la pluralización de subjetividades pueden optimizar la objetividad de la HI, si bien es relativo porque pensamos que la historia es científica si abandonamos la religión de considerarla una ciencia exacta, porque ambos términos son incompatibles. La ciencia actual es relativa y depende del sujeto connosciente. Proponemos por tanto para objetivizar la subjetividad de la HI: 1) Basarse en datos sabiendo que no son neutros; 2) Estudiar ambos bandos: favorables y contrarios cuando se trata de acontecimientos muy polémicos; 3) utilizar en primer lugar el testimonio directo del historiador; es muy excepcional que a la hora de estudiar la historia podamos observar el fenómeno que estudiamos. Tenemos cierto complejo porque el resto de las CCSS podían tener un testimonio directo del objeto de estudio. Ahora ya apodemos con la HI hacerlo, aprovechémoslo; 4) hay que diversificar los enfoques historiográficos de sujetos como agentes históricos de tipos de fuente; 5) investigar al investigador. Hay que hacer historiografía de lo que hacemos los propios historiadores.

 

                En definitiva que la HI sería más objetiva cuanto más atención dediquemos a ese doble sujeto: agentes históricos e historiadores.

 

11- La HI produce efectos futuros. Me decía Carlos Navajas, que releí su ponencia en el II Congerso HaD, que cuando el análisis del historiador se difunde ya es futuro. La investigación del pasado sea mediato o inmediato ha de ser para mejorar el futuro contribuyendo desde los análisis de la Historia Actual a que los agentes históricos tracen sus objetivos, a evitar errores y combatir injusticias, demostrando la utilidad social de la Historia y de la universidad.

 

12- La HI no tiene límites temporales. Proponemos que la HI tome como referente el hecho próximo para tratar desde un punto de vista histórico y remontar la investigación hacia atrás conforme lo necesite el proceso de investigación, siguiendo la dirección contraria de lo que nos enseñan las formulaciones de la recepción en España de la Historia del Tiempo Presente, que dice de avanzar desde 1945 hasta hoy, que también es necesario pero proponemos una cosas distinta. Haciendo coincidir el final de la investigación con el final del tema estudiado, es decir, estudiando los acontecimientos y efectos hasta terminar de redactar la investigación, arriesgando conclusiones prospectivas.

 

13- HI y periodismo. Somos contrarios a dejar a los colegas periodistas el análisis del presente y menos el análisis histórico del presente. Somos partidarios como otros colegas que no están en la red HaD y que defendemos lo mismo, ampliar la colaboración interdisciplinar al periodismo y desarrollar esa colaboración con la sociología o economía en el estudio del presente sabiendo que las Ciencias de la Comunicación y la historia tiene métodos y objetivos distintos. Pondría un ejemplo que los historiadores críticos empleamos mucho en las clases. Es el caso de Victoria Prego y su historia de la transición donde solo aparecen tres o cuatro personajes que al parecer hicieron la transición de la democracia a la dictadura en España. Eso es la falsificación de los hechos históricos. Ese es un enfoque muy de periodista Si la HI tiene que aportar algo no puede ser repetir a la manera tradicional una investigación histórica. Ahí está el enorme vacío que los historiadores mediatistas, actualistas, presentitas, debemos llenar. Una auténtica historia donde aparezca todo el mundo. Que desde el punto de vista de la universidad es una obligación a los que pagan nuestros salarios y que financian las universidades afortunadamente publicas en España.

 

14- La HI exige el desarrollo de un Nuevo Paradigma. El mayor problema de la Historia del Tiempo Presente es que no se da cuenta de que logramos avanzar hacia un Nuevo Paradigma o la historia inmediata no tiene cabida en los paradigmas historiográficos del siglo XX, porque el positivismo la niega. Annales no ha practicado la Historia Inmediata (la Extraña derrota de Marc Bloch nunca se consideró HI), el marxismo de los años 60 y 70 se concentró en las diferentes áreas cronológicas a los que pertenecían los historiadores, con la excepción de Hobsbawn, quien ya se refiere a su historia de los 90 que ya nos sitúa más como la aportación marxista. Si queremos que exista la HI o la Historia del Tiempo Presente es necesario construir un nuevo consenso historiográfico donde redefinamos la ciencia histórica como una ciencia objetiva-subjetiva; donde redefinamos el compromiso del historiador; donde redefinamos y ampliemos el concepto de interdisciplina y donde reivindiquemos cierta autonomía de la profesión académica de historiador respecto de editoriales, medios de comunciación y aquellos poderes públicos dirigistas.

 

 



*   Trascripción,  pendiente de revisión, actualizacón y ampliación por parte del autor, de la ponencia dictada en el II Seminario Internacional Nuestro Patrimonio Común, organizado en Cádiz, el 23 de abril de 2002, por la Asociación de Historia Actual, presidida por Julio Pérez Serrano.